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Flix
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Bitcoin, Nostr, history, sci-fi, FOSS, P2P...
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flix 2 years ago
Milgram versus the Revolution In “The Discourse on Voluntary Servitude” Étienne de la Boétie examined some simple facts to reach a very optimistic conclusion for Liberty. Rulers are always a tiny minority compared to the governed. Active collaboration from the majority is necessary to sustain any regime, no matter how authoritarian. Therefore the governed need only withdraw their consent and stop their active collaboration with the regime to topple it. However this runs in the face of another fact, highlighted by the Milgram experiment, Stanford prison experiments and others: humans instinctively follow authority and obey orders. There is an ancestral tribal instinct to comply with the generally recognised leaders and believe the official narrative. How can any revolution succeed if the majority tends to obey and trust their rulers? Firstly a revolution does not need a majority to succeed, just an “irate, tireless minority, keen on setting brushfires of freedom in the minds of men”, in the words of Samuel Adams. The successful American revolution was famously sparked and carried out by under 3% of the population, although that number is disputed. Secondly once critical mass is reached around an alternative narrative, the tribal instinct works in favour of the new group. There is a new set of leaders which contest the “official” rulers and narrative and which in turn provide a locus of obedience. A rebel is no longer a lone wolf fighting against his need to belong, but rather a member of the new tribe, with its own loyalty system and peer pressure. The ruling regime is now the “other”, the common enemy that is oppressing you. What is the magic number that the revolution needs to succeed? There are many competing theories, but a good rule of thumb is 10% of the population. It’s enough to generate a sufficiently organised movement and to take action powerful enough to effect regime change. It’s enough to infiltrate all levels of society and contest the official narrative, whether it be the divine right of kings or faith in government fiat. We can see this effectiveness in the case of the Bitcoin Revolution. No fiat system, fractional reserve bank or tax authority can withstand a 10% capital flight. A bank run or a currency flight will also spark a reinforcing feedback loop as a large part of the “neutral” population will join out of fear and self-interest. Bitcoin’s peaceful revolution does not need violent uprisings, political change or pro-Bitcoin governments. All that it needs is for 10% of people to withhold consent from fiat, refuse to save in depreciating government currencies and opt out of centralised payment systems. As fiat currencies depreciate, banks become mired in bureaucracy and surveillance and governments weaponise payments for political censorship, the number of bitcoiners will continue to grow organically. Bitcoin’s 4 year boom-bust cycle will also entice ever larger waves of new interest that later learn enough to become convinced bitcoiners. Gradually, then suddenly the revolution will just happen. Even if your grandma never learns to self-custody, your children will. Many governments will fight back, but for most they will realise the danger far too late to be effective, just causing trouble and hurting people. Others will try to push their alternative: CBDCs, but this will just reveal the stark contrast between private, decentralised, voluntary Bitcoin and centrally planned surveillance fiat. Eventually Bitcoin wins. The most peaceful, constructive and gradual revolution in history.
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flix 2 years ago
Bitcoin Smart Contract Binary Options image
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flix 2 years ago
The people don't know their true power. image
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flix 2 years ago
A simple Nostr local #zapvertising strategy: #zap123 how to earn some sats 1. Install a Nostr client (amethyst, damus) 2. Set up a lightning address 3. Post notes with #zap123 when you spend sats at X. (Pics, vids get extra!) 4. Receive sats! Spend sats!
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flix 2 years ago
How to fight CBDCs 1. Awareness Know that they are coming. Know the danger. Spread that knowledge. Learn from countries where the process is more advanced. 2. Alternatives Grow Bitcoin. Learn self custody. Build circular economies that help people earn, spend, save in Bitcoin. 3. Reveal lies and propaganda. Fight CBDC narrative by revealing their true intent. They are unpopular and would never be approved democratically without massive propaganda. 4. Name names Point the finger at relevant CBDC promoters. Their authoritarian scheming should be costly. 5. Delay Existing laws are an obstacle to CBDC implementation. Use them to delay it. Demand democratic debate, demand a vote.
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flix 2 years ago
Bitcoin, gold and competitive currencies (2012)
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flix 2 years ago
The Basement #Riga #bh2023 image
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flix 2 years ago
Vernor Vinge was right... time to re-read True Names.
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flix 3 years ago
Timelines... I've tried rivers, trees, maps, histograms, skylines, etc, etc... The idea is to make it simple and beautiful enough that it deserves to be carved in marble... while still transmitting a huge amount of information about dates, etc. Still a long way off from that goal. Even if it takes a decade I will get there! image
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flix 3 years ago
El patrón oro de Internet (2012) “Si la moneda es buena, no es necesario el curso forzoso para que la gente la acepte. Y si no es buena… ¿Qué clase de tirano obligaría a su pueblo a aceptarla?” En los últimos años hemos sido testigos de revoluciones tecnológicas que se suceden a un ritmo cada vez más acelerado, casi sin dejarnos tiempo para reflexionar sobre su impacto: internet, los teléfonos móviles, el correo electrónico, etc. Sin embargo, hay algunas ideas cuya capacidad para cambiar el mundo es tan abrumadora que cuando las descubres no puedes sino pararte a pensar. Cuando leí por primera vez sobre Bitcoin en septiembre de 2010, mi interés solo se veía superado por mi escepticismo. ¡No era posible que Bitcoin fuese todo lo que decía ser! Yo ya había sido testigo de varios intentos de crear monedas electrónicas o monedas alternativas y había visto cómo fracasaban múltiples proyectos y cómo los que tenían éxito sucumbían ante los ataques de los reguladores, a menudo espoleados por los poderosos intereses del orden establecido de la banca, las finanzas, los monopolios monetarios y los anticuados sistemas de pagos tradicionales. Las barreras de entrada eran demasiado gran des y los intereses creados demasiado fuertes para permitir una competencia real. Bitcoin era demasiado bueno para ser verdad. Me equivocaba. Satoshi Nakamoto había creado algo capaz de revolucionar el dinero tanto como el correo electrónico había revolucionado las comunicaciones. El Dinero es una institución social de vital importancia. En una sociedad compleja no se puede organizar la actividad económica sin una unidad de cuenta, reserva de valor y medio de intercambio. La virtud de una moneda está en cómo de bien cumple esas tres funciones. Sin una unidad monetaria estable e independiente, no pueden sobrevivir los derechos de propiedad. Sin derechos de propiedad, no sería posible el comercio, el ahorro y la inversión. Y por último, sin comercio, ahorro e inversión, se paralizaría la acumulación de capital, que es la base de todo el progreso de la humanidad. En definitiva, no puede haber un mercado libre sin una moneda sana. En ausencia de un mercado libre, la Libertad no se ría más que un mero concepto filosófico. Para ejercer nuestra libertad en un mundo material se requiere la propiedad privada de los bienes de producción. Es decir, se requiere que las personas puedan controlar sus propias vidas. Ya en 1609, el Padre Juan de Mariana, en su De monetae mutatione, hizo una distinción entre la moneda sana y aquella que no lo era, entre el buen dinero y el mal dinero: “…como el cimiento del edificio debe ser firme y estable, así los pesos, medidas y moneda [no] se deben mudar, porque no bambolee y se confunda todo el comercio.” En otras palabras, alterar el valor del dinero es tan nocivo para la economía como lo sería alterar el valor de un centímetro para la ingeniería o el valor de un grado de temperatura para la química. Pero es que, además de ser nocivo para la economía, el comercio y la estabilidad, alterar el valor del dinero es un acto de puro robo, latrocinio o apropiación indebida. Las devaluaciones no se suelen hacer por teorías académicas, sino que están impulsadas por los inmediatos y prácticos beneficios que puede obtener el emisor a costa de los demás, ya sean el Rey o el César acuñando moneda envilecida para quedarse con el metal precioso sobrante, el Gobierno imprimiendo billetes para pagar sus gastos o el Banco Central creando dinero electrónico de la nada para financiar el déficit y los rescates bancarios. Siempre hay alguien que gana y alguien que pierde. Por desgracia, la historia monetaria del siglo XX se caracteriza por el olvido generalizado de esta lección. La primera Guerra Mundial trajo consigo el abandono del patrón oro y, con él, todo tipo de excesos monetarios que no se veían en Europa desde la inflación de los Assignats durante la Revolución Francesa. Los observadores más astutos no tuvieron ningún problema a la hora de señalar la consecuencia inevitable de estos excesos. En 1919, John Maynard Keynes escribió en su libro Las Consecuencias económicas de la paz: “Según Lenin, la mejor forma de destruir el sistema capitalista es envileciendo la moneda. No hay forma más sutil y segura de derrumbar los cimientos de la sociedad que devaluando la moneda. Es un proceso que encauza todas las fuerzas invisibles de las leyes económicas hacia la destrucción, y lo hace de forma que ni un hombre entre un millón es capaz de diagnosticarlo.” Lo cual es bastante irónico, ya que, siendo conscientes de esto, Keynes y sus seguidores se han convertido desde entonces en los mayores defensores de la inflación y el envilecimiento de la moneda, mientras que Lenin volvió en 1922 al patrón oro (con los chervonets) como única forma de devolver la confianza a la moneda de la URSS tras sufrir las horribles consecuencias de todas las políticas monetarias que hoy llamamos keynesianas. Sin embargo, la gran virtud del patrón oro no fue la estabilidad que trajo, ni cómo esta estabilidad favoreció el crecimiento, la inversión y la prosperidad (hasta el punto en que muchos autores lo consideran una de las bases de la Revolución Industrial). La gran virtud del patrón fue que se adoptó de forma voluntaria. En 1717, Sir Isaac Newton, como Director de la Casa de la Moneda, estableció lo que hoy conocemos como el patrón oro clásico, de la misma manera en que más tarde «establecería» la Ley de la Gravedad: reconoció algo que ya existía y le dio nombre. El oro y la plata ya se aceptaban casi universalmente como moneda desde tiempos ancestrales. Como aficionado a la criptografía y gran matemático, Newton habría apreciado inmediatamente las cualidades de Bitcoin. Bitcoin tiene muchas virtudes, y su diseño permite entrever que detrás hay un gran conocimiento de la Historia Económica y una gran sabiduría sobre la naturaleza del ser humano y de cómo éste reacciona ante los incentivos. Bitcoin es un medio de intercambio excepcional, una unidad de cuenta superlativa y tiene el potencial de ser una reserva de valor inigualable. El libro que tenéis en vuestras manos analiza en detalle todas estas virtudes. Sin embargo, a mí me gustaría resaltar la que es, en mi humilde opinión, la más importante de todas: Bitcoin es una moneda voluntaria. El siglo XX ha sido el siglo del dinero fiat, de los monopolios, de las guerras mundiales y de los bancos centrales. El dinero ha pasado de ser una herramienta de liberación, comercio y progreso, a ser un instrumento de control al servicio de mastodónticos y omnipresentes Estados. Aún podemos decidir cómo será el siglo XXI. Podemos seguir la senda de la centralización y la tiranía hasta sus últimas consecuencias lógicas. En la esfera monetaria, esto significaría un Banco Central Mundial y una moneda única, forzosa, monopolística. O podemos escoger la libertad, la descentralización y la democracia del mercado. La libertad individual de escoger qué moneda utilizar porque nos convencen sus virtudes, no porque nos obligan a utilizarla a punta de pistola o bajo la amenaza de la ley. Una moneda voluntaria debe utilizar la razón y la persuasión para tener éxito. Debe presumir de sus virtudes y demostrar ser mejor que las alternativas. El dinero fiat, en cambio, requiere tan sólo el uso de la fuerza, las amenazas y la coacción. Siendo generosos y atribuyendo buenas intenciones a sus gestores (llamarlo «dinero fiduciario» ya es ser generoso), el dinero fiat requiere la confianza de todos los que lo utilizan. Confianza en que aquellos que lo controlan no se excederán en sus manipulaciones. Confianza en que los gobernantes cumplirán sus promesas y pagarán sus deudas. Fueron Milton Friedman y Anna Schwartz quienes abogaron por combatir la discrecionalidad y los excesos de los banqueros centrales atándoles las manos con una regla matemática por la cual la masa monetaria debía crecer a un porcentaje fijo cada año: la llamada Regla del Porcentaje «k». Los economistas de la Escuela Austriaca le respondieron diciendo que eso era precisamente lo que, de forma orgánica, ya hacía el patrón oro… ¡Y sin necesidad de un Banco Central! Pues bien, Bitcoin combina las virtudes de ambas posturas. El papel de la minería en la producción del dinero se sustituye por analogía, ya que la labor de los «mineros» de Bitcoin es asegurar la integridad y seguridad de la red descentralizada que da vida a esta moneda. La arbitrariedad y la política se eliminan de la política monetaria. Tanto la inflación como la deflación de Bitcoin son conocidas de antemano y todos los miembros de la red están en igualdad de condiciones. Bitcoin hace innecesarios a los bancos centrales. Quizás por eso el BCE ya le presta atención como demostró en su estudio de octubre de 2012 sobre monedas virtuales titulado Virtual Currency Schemes, que parece un monográfico sobre Bitcoin. Satoshi tuvo la genial idea de crear una moneda que no requiere la confianza para funcionar, que no puede ser controlada ni convertirse en un instrumento de control. Al igual que el oro, Bitcoin no es deuda. No representa una obligación de nadie ni una promesa que pueda romperse. Al igual que el dinero metálico, Bitcoin permite preservar la privacidad, dejando esa decisión en manos de su dueño. A diferencia de un billete o una cuenta corriente en un banco, un bitcoin es propiedad de su dueño y solo de él, sin intermediarios, ni gobiernos, ni bancos centrales. Bitcoin es el patrón oro de Internet. El euro, el dólar y el yen, tal y como los conocemos hoy, acabarán desapareciendo. El sistema de dinero fiat, inaugurado por Nixon en 1971, se derrumbará como se han derrumbado siempre experimentos similares una y otra vez a lo largo de la Historia. Si sus guardianes actúan de forma responsable, aún puede que dure unos años, o quizás alguna década más. Pero, si no lo hacen, veremos el hundimiento pronto. De hecho, desde 2007 ya se tambalea. Hasta hace poco, el único refugio, la única alternativa posible, era volver al pasado y a los metales preciosos. El oro y la plata han sobrevivido milenios como moneda y eso difícilmente cambiará. Hoy me atrevería a decir que Bitcoin también sobrevivirá y que no sólo ayudará a la Humanidad a sobrellevar las convulsiones causadas por los aprendices de mago al mando de los bancos centrales, sino que hará del mundo un lugar mejor. La mera existencia de una alternativa tan fácil y práctica hace que los monopolistas intenten tratar mejor a sus clientes-súbditos, dado que incluso el más aborregado de los esclavos puede comenzar a hacerse preguntas cuando ve a su hermano disfrutar de la libertad. Este magnífico libro explica de forma sencilla, directa y elocuente las virtudes de Bitcoin. Nuestros amigos de elBitcoin.org han hecho una gran labor dando a conocer Bitcoin en el mundo #hispano que tantas malas experiencias ha tenido con la mala moneda. Si quieres saber más sobre cómo funciona Bitcoin y por qué tiene tanto que ofrecer, este es el mejor sitio por dónde empezar. La próxima vez que oigas una queja sobre la inflación, los bancos, el crédito o los tipos de interés… habla de Bitcoin. Ya no hay que esperar a que los políticos se vuelvan honrados por intervención divina. La alternativa monetaria está al alcance de nuestra mano y sólo hay que tener el valor de actuar.
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flix 3 years ago
La enseñanza sin Estado (2017) La enseñanza estatalizada es ineficiente, más cara y con peores resultados que la enseñanza privada. La enseñanza, la escuela, la formación personal, cultural y profesional es el bien de mayor valor que puede poseer una persona y es el bien que más enriquece a la sociedad. Por encima del capital industrial y de los bienes materiales está el capital humano y los conocimientos que permiten mantener esas infraestructuras físicas y esos sistemas productivos que nos permiten sobrevivir y prosperar, crecer e innovar. Así como la acumulación de capital es el mecanismo que permite pasar de una economía de subsistencia a una de riqueza, productividad y abundancia, la acumulación de capital intelectual y humano es la parte más importante, la auténtica condición indispensable de ese progreso. Crecer como personas, aprender, descubrir… no sólo es la clave del progreso material sino también del progreso emocional. La educación en su sentido más amplio es la base de la felicidad. Es precisamente por ser lo más importante, lo más indispensable y necesario para la sociedad que necesitamos una separación estricta y radical entre la enseñanza y el Estado. La enseñanza pública, en el sentido de un sistema escolar centralizado y dirigido a nivel nacional por órganos burocráticos, es un invento nefasto con muy buena prensa. Esa buena prensa no es accidental, al fin y al cabo la propaganda más efectiva es la que se transmite en las escuelas desde la más tierna infancia, como bien han sabido entender los más sanguinarios tiranos de la historia y todo sociópata con ansias de poder. Hoy es difícil encontrar una universidad, escuela o incluso libro de historia que nos cuente los orígenes del invento sin vestirlo de propaganda y buenismo, pero sus fundadores eran refrescantemente sinceros y claros en sus motivos. Otto von Bismarck al instituir el primer sistema nacional de escuela pública durante su famoso Kulturkampf lo expresó sin ambages: “Dadme a vuestros hijos para educarlos y los convertiré en soldados”. Hitler fué más allá: “Dadme a vuestros hijos una generación y dominaré el mundo”. En Francia los cimientos de l’école républicaine se irguieron en la Revolución sobre la destrucción del ya existente sistema de enseñanza privado, confiscando y nacionalizando.. ¿Y para qué? Su primer uso masivo fué el mismo que en Alemania: enseñar disciplina y obediencia a una generación que serviría de carne de cañón en los ejércitos de Napoleón. Pero ¿acaso ese vicio de origen deslegitima al actual y evolucionado sistema de enseñanza público? No. No es el vicio de origen ni son los nefastos propósitos de sus fundadores. Lo que marca la maldad de la planificación centralizada de la enseñanza es que sigue cumpliendo la misma función que entonces: adoctrinar, homogeneizar y “formar” a la ciudadanía en los valores que los gobernantes del momento consideren más adecuados. Es un órgano de propaganda y siempre lo será. No existe ninguna otra función que pueda cumplir un sistema educativo planificado centralmente y que no pueda cumplir un sistema educativo descentralizado y voluntario. Sí, la enseñanza estatalizada es ineficiente, más cara y con peores resultados que la enseñanza privada. Sí, la enseñanza estatalizada es rígida y sofoca la innovación y la experimentación hasta el punto de que sigue anclada en el calendario decimonónico de las cosechas. Sí, la enseñanza estatalizada es el hueso por el que se pelean rabiosamente los políticos y grupos de interés con el idioma, la religión o cualquier otra excusa. Pero todo esto es secundario y no es más que un síntoma de que es una institución diseñada para adoctrinar y moldear a la siguiente generación al gusto de esos dictadores, funcionarios o políticos que tanto luchan por controlarla. Lo grave no es que la enseñanza estatalizada merme la calidad. Lo grave es que mata la libertad. Está diseñada para matar la libertad. Por suerte hay grandes profesionales de la enseñanza que a pesar del sistema consiguen desde dentro fomentar el pensamiento crítico. Por suerte la mente humana se resiste al adoctrinamiento y la servidumbre hasta en los campos de concentración. Por suerte hay un mundo real fuera de las cárceles y colegios en el que los niños pueden descubrir que los libros oficiales no siempre dicen la verdad. Pero todo esto sucede a pesar del sistema y en contra de su estructura diseñada con un claro propósito. Y no debemos olvidar, en los suaves tiempos que corren, cuantos colegiales han aprendido en escuelas públicas a creer en el “dulce et decorum est pro patria mori” y en odiar a Eurasia o adorar a Gran Hermano. O cuantos siguen aprendiendo a odiar a los que son distintos y a justificar la discriminación y la injusticia, siempre que sean injusticias sancionadas por el glorioso líder. La buena noticia es que, como dice Vernor Vinge, “las personas técnicas no son buenos esclavos. Sin su colaboración sincera las cosas dejan de funcionar”. Cuanto más avanza en conocimiento y complejidad nuestra civilización, más difícil es dominar a las personas. Por otro lado, cuanto más difícil es dominar a las personas, más importante se torna para los tiranos adoctrinar al pueblo para que colabore voluntariamente. Étienne de la Boétie, el amigo listo de Montaigne, en su “Discurso sobre la Servidumbre Voluntaria” lo explicó bien. Los tiranos y sus esbirros son necesariamente una minoría y por tanto no pueden imponerse a la mayoría por la fuerza durante mucho tiempo. Sólo pueden perdurar conquistando los corazones, o al menos consiguiendo la tolerancia y apatía de la mayoría. Es en esta última labor en la que el Ministerio de la Verdad de Orwell se torna imprescindible. Sólo mediante una enorme labor de propaganda se consigue que el Pueblo tenga una doble vara de medir por la que las atrocidades cometidas por los gobernantes están justificadas y para el gobierno el fín justifica los medios, mientras que no es así para la ciudadanía. Sólo inculcando obediencia y paternalismo desde el kindergarten Prusiano se consigue que se acepte una moral para los cerdos y otra para el resto de los animales de granja. Es inevitable responder a la eterna objeción que surge cada vez que se trata este tema: “Sin escuela pública los pobres no aprenderían a leer y escribir”. Es radicalmente falso, tanto históricamente como en la actualidad. Inglaterra, EEUU y Alemania, por poner sólo tres ejemplos, lograron un 95% de alfabetización antes de la institución de la enseñanza pública obligatoria y muchísimo antes de la nacionalización y planificación central de la enseñanza. Las familias más pobres del mundo hoy en los arrabales de Ghana y los slums de Calcutta, personas que viven con menos de $1 al día, sacrifican el comer carne una vez al mes para poder enviar a sus hijos a escuelas privadas, como narra James Tooley en su maravilloso libro “The Beautiful Tree: How the world’s poorest people are educating themselves”. En Africa escuelas privadas como las Omega Schools cobran $0,65 al día a sus alumnos y ofrecen becas al 20% del alumnado que no puede pagar ni eso. Pero es que pensar que hay alguna propiedad milagrosa por la cual un gobierno con los recursos de gente pobre va a poder contratar profesores mejor de lo que esa misma gente pobre podrá hacerlo ellos mismos sin intermediarios es pecar de pensamiento mágico, creer en una mitología del Estado omnipotente que resulta absurda para cualquiera que conozca a los dirigentes de ese Estado. Es la misma falacia de las carreteras… ¿Sin el Estado quién construiría las carreteras? ¿Acaso hace falta ser funcionario para conducir una excavadora? ¿El asfalto se seca mejor si lo bendice un político? ¿Los túneles se abren solos en las montañas ante la autoridad ministerial? La realidad es que se han estado construyendo carreteras y se ha estado enseñando a leer y a escribir desde siglos antes de la idea del moderno Estado Nación. La enseñanza nacionalizada no ha llevado a más difusión de la enseñanza de la que ha habido en su ausencia, con escuelas privadas, escuelas públicas dirigidas por gobiernos locales, asociaciones de padres, fundaciones, instituciones religiosas o enseñanza en el hogar. Ni para los ricos, ni para los pobres es mejor, ceteris paribus, lo que puede ofrecer un monopolio del Estado que lo que puede ofrecer el mercado. Pudiendo escoger escuela y pagarla sin pasar por intermediarios es muy difícil que consigas un peor trato que el que conseguirás dándole tu dinero a un político para que contrate el por tí a los profesores. Eso sí… a lo mejor prescindiendo del intermediario político, tus hijos reciben una dosis algo menor de propaganda. Ya se llame “formación del espíritu nacional”, “educación para la ciudadanía” o la etiqueta que se ponga de moda en el siglo veintitrés. En cuanto a este último punto no faltan nunca personas que defienden la enseñanza estatalizada precisamente por ese motivo: quieren imponer sus criterios nacionalistas, religiosos, morales, ideológicos, colectivistas… al resto de la población. Creen que tienen el derecho a decidir cómo deben formarse los hijos del resto (pagado además con su propio dinero), desde la perspectiva paternalista de “el pueblo es ignorante y necesita la sabiduría y dirección de sus superiores”. A todos esos que piensan así, les aconsejo que se cuiden de las consecuencias no deseadas de justificar la tiranía de la mayoría (o tecnocracia), pensando que ellos son esa mayoría (o clase dirigente). Algún día se encontrarán con que el mundo ha cambiado y ahora son ellos la minoría, los súbditos indefensos. Más vale defender la libertad de todos y defender el derecho de todos a elegir. A cambio puedes pedirle al resto de la sociedad que respete tu libertad y tus derechos. Eso sí es un verdadero contrato social y no la estafa de Rousseau. #hispano #política
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flix 3 years ago
La vivienda es cara por culpa del gobierno (2016) Una casa de 100m² podría costar lo mismo que un coche de baja gama: 10.000€, 3-5 años de ahorro de un español medio. Por qué no tenemos estos precios: sencillo, está prohibido. El precio de la vivienda y la desesperada situación de aquellas personas que no pueden pagarlo, ejemplarizada en el drama de los desahucios, es una de las principales preocupaciones de los españoles junto al empleo y la corrupción. Sin embargo, el Estado y los políticos de todos los colores parecen absolutamente decididos a ignorar las soluciones obvias y reales al problema. No por ello dejan de utilizar el sufrimiento de los afectados en sus campañas electorales. Ni siquiera los activistas de las plataformas anti desahucio parecen tener interés en hablar de las causas, tan sólo de los síntomas. Examinemos algunas sencillas realidades del mercado de la vivienda en España. El precio medio de la vivienda en España según el Ministerio de Fomento era en 2014 de 1.463€/m². Evidentemente estos precios varían considerablemente según su localización, y en el centro de las grandes ciudades se duplica o triplica, pero utilizaremos la media nacional tanto en este como en los siguientes datos a efectos comparativos. El precio medio del suelo urbano era en 2014 de 156€/m². El salario medio en España en 2014 era de aproximadamente 26.000€. Por lo que una casa familiar de 100m² (146.300€) supondrá casi 6 veces el salario medio. Ratio por cierto muy superior al de los países de nuestro entorno. El precio medio del suelo rústico en España, según el Ministerio de Agricultura, era de 10.127€ por hectárea en 2014. Aproximadamente 1€/m². Recordemos que España es el país con menor densidad de población de Europa Occidental. El precio hoy de una casa prefabricada de madera puede variar desde los 20€/m² (fabricado en China, modelo básico) pasando por los 500€/m² (fabricado en Suiza, modelo de lujo) hasta precios millonarios por modelos a medida. Hay empresas Chinas imprimiendo casas de cemento a 80$/m², pero al ser esta una técnica experimental la mencionamos sólo a efectos de ilustrar las mejoras en coste que la tecnología puede traer en el futuro. Podemos perfectamente imaginar que el uso de nuevos materiales y técnicas de construcción reduzcan a la mitad estos costes antes del 2020. En teoría por lo tanto podrían fácilmente construirse en España viviendas prefabricadas, montaje y mano de obra incluidos, a 100€/m² sobre suelo rústico. Una casa de 100m² costaría lo mismo que un coche de baja gama: 10.000€, lo que supondría menos del 40% del salario medio. Esto significa que, en vez de asumir 20 o incluso 40 años de hipoteca, un español medio podría comprarse una casa con 3-5 años de ahorro… Igual que se compra un coche. También significaría que un estudiante de 18 años con un trabajo a tiempo parcial podría fácilmente permitirse el alquiler de una de estas casas. ¡Una casa por el precio de un coche! ¿Qué clase de utopía ridícula es esa? ¡Debe de haber algún error en los cálculos! Por desgracia, o por suerte, no es así. No hay nada que impida que en España existan viviendas de este tipo igual que en USA existen los Trailer Parks y otros formatos de vivienda barata en los cuales viven millones de personas. Evidentemente podríamos ir hacia extremos aún mayores…: las tiendas de campaña de los campamentos de refugiados reducen el coste del metro cuadrado cien veces más (1$/m²). No hace falta llegar a tales extremos. Tan sólo pretendo mostrar que los precios de la vivienda a los que estamos acostumbrados en España no son así por ninguna ley de la naturaleza y podrían ser muy distintos. ¿Por qué no existen entonces casas a esos precios? Muchos españoles estarían interesados en comprar este tipo de vivienda, o incluso viviendas el doble o triple de caras y de mucha mejor calidad que aun así seguirían siendo mucho más baratas que las que hay actualmente. La respuesta es bastante sencilla: está prohibido. Las sucesivas leyes del suelo lo prohíben. Los códigos de edificación lo prohíben. Los ayuntamientos en cuya mano está la concesión de licencias de obra y las Comunidades Autónomas que aprueban los PGOU lo prohíben. La diferencia de precio de 100 veces que hay entre el suelo urbano y el rústico, a veces en parcelas colindantes, es absolutamente artificial y creada por la regulación. Al fin y al cabo es lo que hace tan valioso el cargo de Concejal de Urbanismo. El mercado inmobiliario es una importante vía de financiación del Estado, especialmente de las administraciones locales. Ningún agente del Estado está interesado en abrir la oferta inmobiliaria a la competencia, como tampoco lo están los bancos o las empresas constructoras. Sin embargo, cuando se da el caso de un mercado en el que hay una clara demanda no cubierta por los actuales productores y existe la posibilidad de competir en precio… surgirán empresas dispuestas a ocupar el nicho de mercado desierto con un modelo de negocio nuevo. IKEA hizo muebles baratos cuando nadie lo creía posible o deseable. Ford hizo coches baratos cuando el automóvil era un producto de auténtico lujo. Inditex hizo de la moda algo asequible. El problema en los mercados altamente intervenidos y regulados es que los actores dominantes se alían con el regulador (o directamente lo capturan) para erigir barreras de entrada a la competencia. Si surge un IKEA de las casas comercializando viviendas a 10.000€ en España…, seguramente lo prohíban e impidan con aún más restricciones de las ya existentes. Habrá probablemente quien piense “esto a mí no me afecta. Yo no quiero una casa barata prefabricada”. Sin embargo es importante recordar que la existencia de una oferta de bienes sustitutivos afecta al precio de los bienes sustituibles. La disponibilidad en el mercado de vivienda de alternativas mucho más baratas ejercerá una presión a la baja sobre todo el mercado. Lo mismo es cierto a la inversa: la prohibición en España de vivienda barata crea una presión al alza sobre los precios de todo el mercado de vivienda. Espero por lo menos que los españoles tengan bien claro que los gobernantes y políticos no están del lado del consumidor en esta lucha. En esto, como en muchas otras cosas, el Estado no sólo no aporta soluciones sino que es el principal causante del problema. La próxima vez que pagues la hipoteca considéralo un impuesto más. #hispano #vivienda #política
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flix 3 years ago
Liberal es abrir las fronteras (2016) Las fronteras abiertas son incompatibles con el Estado de Bienestar. El debate sobre la inmigración se ha vuelto una auténtica caricatura en el que se cruzan imágenes trágicas de niños ahogados y los espantajos del terrorismo, mafias e invasiones. Las alusiones directas o indirectas a las invasiones bárbaras son constantes. Los populismos europeos han conseguido renovar los instintos xenófobos y están cosechando un éxito electoral sin precedente en los últimos 40 años. El Tratado de Schengen que garantiza la libertad de movimiento de las personas dentro de la Unión Europea se tambalea y se erigen muros y alambradas inéditos en la convulsa historia de Europa. Como de costumbre, los liberales, tan minoritarios, ven su voz ahogada y confundida ante el estruendo. La inmigración es uno de esos temas en el que las ideas de la Libertad se encuentran huérfanas en el caduco espectro político izquierda-derecha. Por un lado no hay ningún asunto que cause mayor fractura dentro de la supuesta alianza liberal-conservadora que la libertad de movimiento de las personas. El ideal liberal aboga por la apertura de las fronteras y la tolerancia de la diversidad, propias de una sociedad abierta, mientras que nada hace temblar más a las huestes conservadoras que el miedo a la invasión humana y cultural que esto supone. La imagen de las masas hambrientas y desarrapadas llamando a las puertas despierta en los conservadores todos sus instintos proteccionistas. Por otro lado las izquierdas, que inicialmente defienden la humanidad y los derechos de los inmigrantes frente a las instituciones existentes, pronto chocan de bruces con la radical incompatibilidad entre el Estado del Bienestar y las fronteras abiertas. Al mismo tiempo ven cómo sus bases tradicionales sindicales tiemblan ante la competencia salarial de los inmigrantes y apoyan a aquellos que prometen firmeza e identidad. Antes de entrar en el fondo del asunto, conviene dejar muy claro la postura moral y correcta ante la situación de emergencia inmediata y la tragedia que suponen los miles de ahogados en las costas de Grecia. Los refugiados que acuden a las mafias para cruzar de forma precaria y con gran peligro el mar no tendrían por qué asumir ese riesgo. Todos los días cruzan sin incidencia esos mismos estrechos con mínimo riesgo transbordadores de línea regular por un precio cien veces inferior al que los desesperados refugiados pagan por inseguras lanchas neumáticas o abarrotados barcos a las mafias. No tendríamos por qué ver ni un sólo muerto más si se permitiese a los refugiados subir al ferry. La responsabilidad de esas muertes recae directamente sobre la política Turca y Europea que lo prohíbe. Como siempre, la prohibición no hace desaparecer la demanda sino que la encauza hacia el mercado negro. Las mafias son sólo un síntoma. Si Turquía y la UE quieren salvar vidas, lo primero que deben hacer, aunque sólo sea de forma temporal y de emergencia, es permitir a los refugiados viajar con seguridad. Nada impide que una vez cruzado el mar de forma segura los vuelvan a expulsar (también de forma segura), pudiendo incluso exigir que paguen el billete de ida y vuelta. Cuesta ignorar la sospecha de que la única razón por la que esto no se hace es porque ciertas cínicas autoridades consideran unos cuantos niños muertos como un precio razonable a pagar por minorar el tan cacareado “efecto llamada”. Sin embargo cerrar las fronteras y expulsar a los inmigrantes es un error. La inmigración es buena, y especialmente positiva para los países de acogida. Los países más abiertos a la llegada de inmigrantes han descubierto históricamente que, tras las convulsiones y problemas de adaptación iniciales, la abrumadora mayoría de los inmigrantes han demostrado ser productivos, pacíficos y una fuente de riqueza económica y cultural. Cabe recordar el poema de Emma Lazarus inscrito a modo de bienvenida sobre la Estatua de la Libertad en la bahía de Nueva York. Give me your tired, your poor, Your huddled masses yearning to breathe free, The wretched refuse of your teeming shore. Send these, the homeless, tempest-tost to me, I lift my lamp beside the golden door! La Estatua de la Libertad no daba la bienvenida a los científicos y deportistas, sino a las masas pobres, cansadas y desesperadas que buscaban libertad. Y fueron esas masas depauperadas y esa actitud abierta las que hicieron de EEUU el país más próspero del siglo XX. La emigración también es buena para los países de origen. Los emigrantes dejan una situación de pobreza, guerra y desesperación para alcanzar una vida mejor… pero no se olvidan de los familiares y los pueblos que dejaron atrás. Cuando prosperan en sus países de acogida, envían dinero a sus familiares, vuelven de visita y traen consigo nuevas ideas, llevando a cambios y progreso en esos países de forma más o menos rápida. Las fronteras abiertas son incompatibles con el Estado de Bienestar. A diferencia de los derechos individuales, que sólo suponen una obligación general de no atacar las libertades (es decir, son derechos negativos), los derechos sociales o de segunda generación suponen para la sociedad una obligación positiva de suministrar bienes y servicios. Son una carga. Hay una larga (y creciente) lista que incluye el derecho al trabajo, a la vivienda, salud, enseñanza, etc., pero podemos ejemplificarlos con claridad si hablamos de la renta básica. Si cada ciudadano tiene por el mero hecho de serlo derecho a percibir el equivalente a 10.000€ anuales (ya sea en bienes, servicios o dinero), parece evidente que la llegada de cientos de miles o millones de nuevos ciudadanos supondrá un gasto significativo para las arcas públicas y por tanto un perjuicio para los actuales receptores de esos fondos. En España bastarían 5 millones de nuevos perceptores de dicha teórica renta básica para hacer obviamente inviables (si es que no lo son ya) las prestaciones de los actuales beneficiarios. Con más de mil millones de personas viviendo en África actualmente bastaría que un 0,1% de la población del continente emigrara a España anualmente para alcanzar en 5 años esa cifra. Teniendo en cuenta la diferencia de nivel de vida, ya hay razones suficientes para emigrar, pero si a eso le añadimos una renta básica garantizada (o el equivalente en servicios sociales), es razonable pensar que la avalancha podría ser mucho mayor. Sin embargo el paradigma cambia completamente cuando los inmigrantes llegan con libertad y con derechos individuales pero sin derechos económicos exigibles. Los países que han recibido a las masas con los brazos abiertos y les han brindado oportunidades (que no subsidios) han visto su confianza pagada con creces. Nadie trabaja con más ahínco que una madre de familia inmigrante que llega sin nada a un nuevo país y tiene que forjarse una nueva vida. La realidad es que, frente a los fantoches agitados por los xenófobos sobre los inmigrantes, la proporción de criminales o terroristas entre ellos es infinitesimal. En 2015 más de un millón de refugiados llegaron a Alemania y se han contabilizado menos de un centenar de criminales violentos y ni un solo terrorista. El 99,99% de los inmigrantes son familias buscando pacíficamente una vida mejor, dispuestos a trabajar duro para ganársela. Hay que ser muy mezquino y miope para cerrarle las puertas a esas personas. Hay una opción que podría contentar a xenófobos y ayudar a los refugiados. ¿No quieres que vengan a tu país millones de personas con una cultura diferente? ¿No quieres vivir en un país en el que las personas puedan moverse libremente? Siempre se pueden crear ciudades abiertas en los territorios fronterizos. Los inmigrantes podrían establecerse en estas ciudades y crear enclaves económicos y comerciales, por ejemplo en el norte de África. España podría crear un Hong Kong en Ceuta o Melilla que pronto se convertiría en un foco de atracción para millones de personas y en una de las zonas más prósperas de África. Siempre será preferible a la actual política de cerrar fronteras sin dar soluciones. Y desde luego una ciudad abierta siempre será infinitamente mejor que la sórdida dependencia de los campos de refugiados que algunos organismos internacionales pretenden convertir en crónica. Pero no nos engañemos: difícilmente se puede llamar liberal a una sociedad si no incluye la libertad de movimiento para todas las personas. #hispano #política
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flix 3 years ago
Las razones por las que Libra, la criptomoneda de Facebook, no ganará la partida a bitcoin (2019) https://www.libremercado.com/2019-06-20/las-razones-por-las-que-libra-la-criptomoneda-de-facebook-no-ganara-la-partida-a-bitcoin-1276640571/ Facebook ha anunciado a bombo y platillo el lanzamiento, en 2020, de su moneda y plataforma de pagos con la que aspira a emular a WeChatPay, el gigante chino que desde hace años integra pagos en su red social. A diferencia de la plataforma china, que opera una red de pagos centralizada y totalmente controlada por ellos, Zuckerberg ha decidido revestir libra de los atributos descentralizados de una criptomoneda como bitcoin. Acierta Facebook en comprender que sólo cediendo parte del control y ofreciendo una transparencia ejemplar podrán convencer a socios, incluyendo a potenciales rivales como Visa, para participar en el proyecto y darle la masa crítica de usuarios y aceptación que es imprescindible para que una red de pagos o moneda sean útiles. Al abrir su código al mundo, Libra permite que los participantes en la red puedan comprobar por sí mismos que no hay gato encerrado y que Facebook no les está atrapando en una plataforma cuyas condiciones de uso pueda luego cambiar arbitrariamente. Sin embargo libra busca un equilibrio imposible. Por un lado, pretende tener el alcance global y la cualidad incensurable de la que presume bitcoin. Por otro, no pueden arriesgarse a ceder todo el control ni rechazar la tutela del regulador. Calibra, la filial de Facebook que creará libra, y la Asociación Libra, que gestionará el protocolo, han tomado desde el principio la clara determinación de operar en colaboración con las autoridades reguladoras. Olvidan que es la regulación actual y no la tecnología la que pone hoy las barreras que impiden un sistema de pagos global que permita a un nigeriano enviar dinero de forma instantánea a un francés. Las fronteras financieras no son técnicas, son legales. Lo primero en lo que insistirán los reguladores en EEUU y la UE será en aplicar las normas de prevención de blanqueo de capitales (AML) y de conocer al cliente (KYC). El resultado será la necesidad de bloquear a miles de millones de usuarios precisamente en los países donde hay más población no bancarizada. Y, por supuesto, bloquear los pagos internacionales entre países con regulaciones financieras muy distintas. Todo lo anterior se refiere a la utilidad de libra como red de pagos. Bitcoin no pertenece a nadie El asunto de crear una moneda propia es aún más espinoso. No son pocos los países que se negarán a renunciar a su soberanía monetaria permitiendo la libre circulación de una moneda alternativa. Estos riesgos también se ciernen sobre bitcoin, pero bitcoin no pertenece a nadie. No hay empresa o asociación a la que presionar legalmente para que modifique el protocolo de acuerdo con normas locales. No hay una "Asociación Bitcoin" que pueda negociar con el regulador o hacer cabildeo. Un país puede prohibir bitcoin a sus ciudadanos (otra cosa es que sea capaz de aplicar esta prohibición), pero no puede cambiar bitcoin. Libra pretende ser una "stablecoin" o criptomoneda estable. Es decir, tendrá un respaldo (en teoría al 100%) en divisas y activos tradicionales. Obviamente, ese fondo utilizado para respaldar el valor de libra no sólo es una atractiva piñata para los hackers, gobiernos, autoridades fiscales, bancos e incluso los propios miembros de la Asociación Libra, sino que, además, es otro punto de centralización y control fundamental. Ninguna empresa que tenga 100 millones aparcados para respaldar libra podrá permitirse asumir riesgos que puedan llevar a un pleito o multa. De la misma manera que los bancos han pagado multas mil millonarias en sendos casos de blanqueo de capitales estos años, Libra podría exponerse a esas misma multas si no pone todo de su parte para controlar y censurar el uso que se le da a su red de pagos. Libra se verá al poco de su lanzamiento ante la encrucijada y deberá escoger entre el camino de las criptomonedas, el código abierto y la descentralización o el camino de la centralización, la censura y la regulación. Estoy convencido de que cuando llegue el momento la balanza se inclinará por convertir a libra en un nuevo Paypal o WeChatPay: un sistema de pagos centralizado. Mientras tanto, bitcoin sigue creciendo tras 10 años funcionando en todo el mundo y superará este año los 100 millones de usuarios. Facebook ayudará a enseñar a miles de millones de usuarios cómo se maneja un monedero de criptomonedas y enseñará a las empresas de bitcoin (algunas de los cuales como Xapo participan en Libra) a crear herramientas más fáciles de usar e integradas en las redes sociales con más usuarios. Si algo ha hecho Libra es reconocer el valor de bitcoin y darle el espaldarazo de algunas de las mayores empresas financieras del mundo a su tecnología. La imitación es el mejor de los cumplidos. #Libra #Bitcoin #hispano
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flix 3 years ago
Para reducir la Corrupción hay que reducir el Poder Los políticos que prometen reformar las instituciones para reducir la corrupción fracasarán, si es que sus proclamas reformistas eran sinceras, si acometen la labor de reducir la corrupción sin tener en cuenta las causas de la misma y la amplia experiencia histórica de fracasos en este tipo de reformas. El rigor exige definir la corrupción, ser capaz de medirla con algún criterio objetivo que nos permita evaluar el éxito de cualquier reforma o medida y finalmente conviene acudir a la historia y el derecho comparado para descubrir qué medidas han funcionado. Cualquier programa de reformas que obvie estos tres pasos sencillamente no es serio. Podemos definir la corrupción política como el abuso de un cargo público para obtener una ventaja privada en detrimento del interés general. Esta definición engloba toda una serie de comportamientos indeseables en nuestros funcionarios y representantes: soborno, extorsión, malversación, prevaricación, tráfico de influencias, etc. Dado el secretismo que la envuelve, es difícil medir con precisión y objetividad la corrupción, pero hay organizaciones que lo intentan, como es el caso de Transparencia Internacional que cada año publica su ranking de percepción de la corrupción. España figura entre los peores países de nuestro entorno. No obstante conviene mencionar que estas encuestas de percepción de la corrupción reflejan un decalaje o retraso de años: la percepción de la corrupción empeora cuando saltan a la luz casos de corrupción que se produjeron años atrás. Si hubiese que parametrizar el nivel real de corrupción (no su percepción) para aislar sus elementos en aras de reducir sus causas… podríamos utilizar esta ecuación: C = X * h * (i - r) Corrupción = Cuantía x honestidad x (incentivo - riesgo) El nivel de corrupción depende directamente de la cuantía monetaria sobre la cual el funcionario o institución tiene poder de decisión multiplicado por el coeficiente de (des)honestidad de los funcionarios y por el índice de incentivo para malversar, que se compone del soborno menos el riesgo en que se incurre al corromperse. A su vez podemos descomponer el riesgo en la pena multiplicada por la probabilidad de que esta se imponga. Por ejemplo en el caso de que los cargos públicos tenga el poder de decidir contratos por valor de 100 millones y sólo uno de cada diez sea poco honrado, las empresas adjudicatarias estén dispuestas a pagar el 5% de la cuantía en sobornos y el riesgo sea del 2% (valor de la pena por la probabilidad de condena): C = 100.000.000 x 0,1 x ( 0,05 - 0,02) = 300.000 La verdad es que conociendo los presupuestos de las comunidades autónomas de Madrid, Valencia, Cataluña o Andalucía y viendo la cuantía de los escándalos que están ahora mismo siendo juzgados… sólo puedo pensar que “h” es mucho peor en la realidad que en el ejemplo propuesto y que “r” ha sido durante mucho tiempo infinitesimal. Descomponer la corrupción en estos elementos básicos puede servir para analizar la efectividad de las medidas para reducirla. Debe reducirse el incentivo a la corrupción y aumentar su riesgo. Hay que reducir la rentabilidad de ser corrupto. Esto parece sencillo, pero en la práctica nos encontramos con que quien ha de aprobar reformas es un grupo de legisladores entre los cuales habrá corruptos… y estos tendrán un fortísimo incentivo para colar una vía de escape o excepción a cualquier ley que les perjudique. Como siempre nos topamos con el “qui custodiet ipsos custodes”. En este aspecto hay que confiar más en la prensa, los jueces y una ciudadanía alerta e indignada que en nuevas leyes. Existe Wikileaks. Cada vez es más fácil denunciar a un corrupto. Lo segundo que hay que intentar es mejorar la honestidad de los cargos públicos. No creo en utopías que cambien la naturaleza del ser humano… pero si creo en mecanismos que filtren y seleccionen según criterios virtuosos. Si mediante mayor transparencia y algún mecanismo de selección (por ejemplo listas electorales abiertas) se puede reducir el porcentaje de corruptos desde un 10% a un 5%, habremos mejorado mucho. Hasta aquí todo es muy bonito y bienintencionado, aunque de resultados marginales. Estas medidas han funcionado en mayor o menor medida en países de nuestro entorno. Sin embargo lo único que ha funcionado de forma contundente a lo largo de la historia para reducir la corrupción de forma considerable ha sido centrarse en la parte clave de la ecuación: “X”. Lo único que de verdad es efectivo es reducir la cuantía monetaria sobre la cual tienen poder de decisión arbitrario los políticos y funcionarios. Cuanto más reglado y automático es un procedimiento, menos necesidad hay de que una persona tome la decisión final y por tanto menos ocasión hay para influir en esa decisión de forma ilegítima. Un régimen de concesión de licencias es más propenso a la corrupción que uno de autorizaciones, este lo es más que uno de seguros obligatorios y un régimen de libertad hace al político irrelevante, impotente y por lo tanto elimina la ocasión para la corrupción. Una ley del suelo clara que de una sola vez divida toda la superficie en urbanizable y protegida hace innecesario el juego de sobornos e influencias que rodean cada pocos años a los sucesivos PGOUs. Unas pocas normas claras y conocidas por todos siempre requerirán de menor interpretación por parte de los poderes públicos y por tanto menor arbitrariedad. En palabras de Tácito: “Cuánto más corrupto es el Estado, más numerosas las leyes”. La única solución verdadera para reducir la corrupción pasa ineludiblemente por reducir el poder de los políticos y funcionarios. Esto reduce las oportunidades y a la vez los incentivos para la corrupción. El Poder corrompe. Probemos a darle menos poder sobre nuestras vidas y nuestro dinero a los agentes del Estado y veremos como los ambiciosos y avariciosos abandonan el servicio público. Un último aviso a navegantes: Si prometen reducir la corrupción a la vez que aumentan el Poder y Presupuesto del Estado… mienten. #hispano #política